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domingo, 15 de marzo de 2015

Caldo de jamón a fuego lento en Crock Pot



Llevo unas semanas a dieta y he cambiado bastante mi manera de comer pero sigo haciendo cada semana un caldo a fuego lento, ahora en lugar de añadirle fideos o arroz lo tomo tal cual. Iniciar una comida o cena con un tazón de caldo calentito resulta muy saciante y saludable. Este caldo de jamón con verduras en Slow Cooker o Crock Pot cocinado a fuego lento durante 12 horas se convierte en un manjar de sabor rico y profundo pero no tiene ese regusto a rancio de los caldos de hueso de jamón hechos en olla a presión.

Seguramente os estáis preguntado ¿Merece la pena cocerlo durante 12 horas? ¡Puedes hacerlo en una olla a presión en media hora! Es cierto pero el sabor que se consigue con una cocción lenta durante muchas horas es incomparable, además es muy cómodo porque sólo tienes que ponerlo en la cazuela y olvidarte.

Otra pregunta lógica ya que estamos acostumbrados a que los buenos caldos hay que desespumarlos:  ¿Porqué no se pone a hervir y se retiran las impurezas y toda esa espuma que sube a la superficie antes de cocinarlo? Con estas cazuelas de cocción lenta no se hace así pero no tenemos que preocuparnos por las impurezas, cuando sacamos el caldo además de notar que tiene un color muy intenso, transparente y limpio observaremos que en las paredes se ha adherido los restos y no se han mezclado con él.






Ingredientes
  • 1 hueso de jamón
  • 1 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • 1 repollo pequeño
  • 1 cucharadita de sal
  • 3 granos de pimienta negra
  • 1 hoja de laurel


Preparación
  1. Lavamos y pelamos las verduras, partimos la cebolla y el repollo a la mitad y ponemos todos los ingredientes en la cazuela, los cubrimos con agua y cocemos durante 12 horas a temperatura Baja (Low).
  2. Preparamos un recipiente grande y ponemos encima un colador fino, vamos sacando el caldo con un cucharón, procurando no remover para que quede limpio y transparente, hasta que sólo queden los restos del hueso y las verduras en la cazuela. Observaremos que en las paredes se ha adherido los restos (ya que no lo hemos espumado) y por eso el caldo sale tan limpio.
  3. Cuando el caldo esté tibio podemos refrigerarlo para poder retirar el exceso de grasa y al día siguiente veremos que nuestro caldo es pura gelatina. Lo conservaremos en la nevera o lo congelaremos, hay que tener en cuenta que estará algo soso porque es mejor sazonarlo cuando vayamos a utilizarlo.


sábado, 21 de febrero de 2015

Compota de manzanas en Crock Pot con yogur natural



La compota de manzanas es uno de los dulces más saludables que podemos tomar, en este caso la utilizo para endulzar y dar sabor al yogur natural casero. suelo rellenar con ella los frascos del yogur y así puedo llevarlos al trabajo o tomarlos de postre en casa cuando me apetece algo dulce y fresco.

Aunque he preparado compota de manzana de muchas maneras ésta es la que más me gusta porque en la Crock Pot se hace lentamente por lo que conseguimos un gran sabor y buena textura. He utilizado una pequeña, de 1,5 litros que me parece la más adecuada para hacer la cantidad que propongo y con la que se consigue un frasco grande de compota que se mantiene en la nevera durante una semana. Pulsando aquí puedes ver una imagen de la Crock Pot y del pisapatatas.






Ingredientes
  • 6 manzanas Reineta pequeñas
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 palito de canela
  • yogur natural casero

Preparación
  1. Lavamos, pelamos y descorazonamos las manzanas, las troceamos y las ponemos en la cazuela de la Crock Pot.
  2. Añadimos un pedacito de mantequilla, el azúcar y removemos, clavamos el palito de canela en el centro de manera que quede casi cubierto.
  3. Encendemos la Crock Pot en Alto (High) durante dos horas.
  4. Pasado ese tiempo abrimos y removemos, cambiamos la temperatura a Bajo (Low) y lo dejamos hacerse dos horas.
  5. Retiramos el palito de canela y aplastamos con un pisapatatas o con un tenedor, las manzanas estarán muy blanditas y conseguiremos una compota con una textura como la de la foto sin necesidad de triturarlas.

sábado, 31 de enero de 2015

Tomate frito en Crock Pot



La salsa de tomate frito en Crock Pot - según los americanos y Slow Cooker según los ingleses - es la manera más cómoda y limpia de prepararla, cierto que no es la más rápida pero como todo el trabajo lo hace nuestra ayudante pues no nos importa el tiempo, además, el sabor de la comida hecha a fuego lento es incomparable. Esta fue la primera receta que hice con mi nueva Crock Pot MGI de 1,5 litros, un complemento perfecto para la que tengo grande de 5 litros porque cuando cocinas cantidades pequeñas no es adecuado hacerlas en una cazuela muy grande.

En la foto podéis ver el tomate frito según queda y sin triturarlo, yo lo uso así para la pasta y para cocinar, si quiero una salsa de tomate fina y homogénea lo trituro aunque con ello pierde un poco ese bonito color rojo. Además de los ingredientes propuestos puedes añadir algo de concentrado de tomate que le da más sabor y un color más intenso, lo venden en Mercadona en latas de 170 g, y en esta receta de salsa de tomate frito casero con tomate de lata lo he usado, también en esta de salsa de tomate y albahaca para pizza de Jamie Oliver que fue de donde saqué la idea. Si vas a hacer mucha cantidad en una Crock Pot grande puedes embotarlo y conservarlo como indico en esta receta de la conserva de tomate frito tradicional




Ingredientes
  • 1 lata de 800 g de tomate troceado
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de azúcar
  • sal, pimienta y ajo en polvo
  • 1 hoja de laurel

Preparación
  1. Echamos el aceite en la olla y la encendemos en High.
  2. Colamos el tomate con un filtro permanente para cafeteras como el que se ve en la foto y lo echamos en la olla con la sal, la pimienta, el ajo en polvo y el azúcar y el laurel.
  3. Mezclamos y lo dejamos cocinarse durante 2 horas. En esta olla podríamos poner el doble de los ingredientes pero queda demasiado llena y tarda el doble de tiempo, lo hice sólo una vez y no lo recomiendo.
  4. Cuando esté listo retiramos la hoja de laurel y lo aplastamos con un pisapatatas como el de la foto o lo trituramos si queremos un textura más fina y homogénea.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Albóndigas con salsa barbacoa en Crock Pot



Unas albóndigas en salsa barbacoa para vagos porque la Crock Pot se encarga de todo, estas cazuelas de cocción lenta son una maravilla para hacer muchos platos y los de patatas los borda. Lo mejor es que las albóndigas no se fríen y quedan muy jugosas así que nos ahorramos tiempo, fritangas y limpiar la cocina después.

Casi todas las recetas de albóndigas que tengo publicadas las hice en la Crock Pot pero las de hoy son una novedad para mi, además de a salsa que es bastante exótica les puse unas patatas y quedaron tiernas y sabrosas, todo un descubrimiento.

¿Que no sabes lo que es una Crock  Pot? Pues mira que bien lo explica Marta en Crockpotting, lo que no encuentres allí sobre la cocción lenta es que no existe!




Ingredientes
  • 12 albóndigas
  • 8 patatas para guarnición
  • 1/2 taza de salsa barbacoa
  • 1/2 taza de mermelada de melocotón
  • 1/2 taza de caldo de carne
para espesar la salsa
  • 1/2 cucharada de Maicena disuelta en agua

Preparación
  1. Poner la salsa barbacoa, la mermelada de melocotón y el caldo en la cazuela, remover bien para mezclarlo.
  2. Colocar encima las albóndigas crudas y las patatas peladas, tapar y encender en High (Alto) durante 2 horas, pasada la primera hora abrir y remover para dar la vuelta a las albóndigas y las patatas, si no se hace tampoco pasa nada.
  3. Al terminar el tiempo lo removemos bien para ligar la salsa, yo lo dejé en Low (Bajo) durante un rato hasta la hora de comer y la salsa quedó bien. También se puede añadir un poco de Maicena disuelta en agua y remover cuando está muy caliente para espesar la salsa.


viernes, 8 de agosto de 2014

Albóndigas con pisto en Slow cooker



Estas albóndigas con pisto son lo más fácil de hacer ya que usamos pisto ya preparado y ni siquiera freímos las albóndigas, es un plato que me gusta hacer durante el fin de semana para tomarlo el lunes en el trabajo. Congelan bien y podemos servirlas con patatas fritas, con arroz blanco o con pasta.

Si te gusta cocinar en Slow Cooker puedes ver otras recetas de albódigas hechas en ella, las Albóndigas en Slow cooker y las Albóndigas con salsa de carne en la que aprovechamos la salsa que siempre nos sobra cuando hacemos carne asada.

Para dar forma a las albóndigas suelo utilizar un racionador de helado de tamaño mediano, no sólo me aseguro de que todas serán iguales sino que también compacta la masa de carne y quedan mucho mejor. 






Ingredientes

para las albóndigas

  • 500 g de carne picada de ternera y cerdo
  • sal, pimienta, ajo en polvo y perejil
  • 1 huevo
  • una rebanada grande de miga de pan mojada en leche
  • 2 cucharadas de vino para cocinar
  • harina

para la salsa

  • 300 g de pisto
  • 100 g de salsa de tomate
  • 50 g de vino blanco
  • 100 g de caldo de carne o de pollo

Preparación

  1. Mezclaremos todos los ingredientes en un bol, lo taparemos con film y lo dejaremos durante unas horas o toda la noche en la nevera.
  2. Calentamos en el microondas el pisto, la salsa de tomate, el vino blanco y el caldo, lo echamos en la Slow Cooker y la encendemos a temperatura HIGH.
  3. Damos forma a las albóndigas y las enharinamos ligeramente, las vamos colocando sobre la salsa cuidando de que queden todas en una sola capa cubriendo el fondo.
  4. Tapamos y cambiamos la temperatura a LOW y las dejamos cocinarse durante una hora y media.
  5. Destapamos y le damos la vuelta a cada albóndiga que ya estará hecha por debajo, tapamos y dejamos que se hagan durante otra hora y media.
  6. Cuando estén listas las sacaremos a un bowl, removeremos la salsa y rectificaremos de sal si es necesario, la echaremos las albóndigas. Hay que tener en cuenta que la salsa no debe quedar muy espesa porque las albóndigas suelen secarse al recalentarlas