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sábado, 9 de abril de 2016

Como cortar, conservar y congelar el pan casero


Cuando empezamos a hacer pan siempre nos surgen dudas acerca de como cortar, conservar y congelar el pan casero porque al no llevar conservantes dura menos tiempo tierno que el pan comercial. Generalmente hacemos panes de buen tamaño bien porque nuestra panificadora tiene una cubeta grande o porque queremos optimizar nuestro tiempo y el gasto energético del horno preparando uno o dos panes grandes y resultan demasiado para el consumo diario.

Los panes de molde y las hogazas podemos conservarlos de varias maneras y duran mucho tiempo pero no sucede lo mismo con los panecillos y las baguettes que tienen una vida mucho más corta incluso si las congelamos porque su cantidad de corteza con respecto a su miga es mayor y envejecen antes.




Empezaremos por cortar el pan y para eso debemos esperar a que esté bien frío porque el pan sigue haciéndose mientras está caliente. Además, los cortes en un pan frío y asentado son más precisos que en uno templado y la miga queda mucho mejor de aspecto ya que no se desmigaja al cortarlo por lo que también se conserva mejor.

Lo habitual es cortarlo con un cuchillo de sierra y me funcionan mejor los que tienen la hoja de fleje, (una hoja que podemos curvar y vuelve a sus sitio) que los de hoja gruesa de acero porque son más ligeros y precisos. También necesitamos algo de práctica para dejar todas las rebanadas del mismo grueso, esto es sencillo en los panes de hogaza pero no tanto en el pan de molde si tiene la miga muy esponjosa. Por supuesto que el pan debe estar colocado sobre una buena tabla, a ser posible de madera, que nos ofrezca una base estable y uniforme.




Después de muchos, muchísimos panes cortados a cuchillo descubrí que utilizando un sencillo cortador de fiambre conseguimos una rebanadas perfectas, todas iguales y del grosor deseado así que nunca más he vuelto a usar el cuchillo. 

Para cortar pan no necesitamos un cortafiambre bueno, cualquiera sirve. El mío es de los más pequeños, sencillos y económicos y llevo mucho tiempo cortando el pan con él. Puede ser de plástico y cuando más pequeño mejor porque así necesitamos menos espacio para guardarlo. Con el cortafiambre podemos hacer rebanadas gruesas o finas dependiendo del uso que vayamos a darle al pan, las hogazas se suelen cortar más gruesas y el pan de molde bastante fino si queremos hacer sandwiches o más grueso si vamos a usarlo para tostadas.




El pan de molde queda especialmente bien cortado con un cortafiambre ya que suele tener una corteza blanda y una miga muy esponjosa y por eso es más difícil hacerlo bien con el cuchillo. si el pan es muy alto, como suelen serlo los panes que hacemos en la panificadora, los colocaremos tumbados para que entren en el cortafiambre.

Los panes tipo hogaza con una corteza gruesa y una miga muy abierta también queda mejor usando el cortador de fiambre, si el pan es tipo barra o batard probablemente podamos cortarlo entero pero si es una hogaza redonda será mejor partirla primero a la mitad y después rebanarla.





Después de cortar el pan tenemos que conservarlo adecuadamente porque al ser casero no durará más de un par de días en buen estado y tenemos varias opciones:

  • Si se trata de un pan de hogaza y vamos a consumirlo en dos o tres días podemos dejarlo a temperatura ambiente con el corte apoyado sobre una tabla de madera e iremos cortando sólo lo necesario para cada momento.
  • Si hablamos de un pan de molde lo mejor es guardarlo en una panera o en una caja metálica, incluso en una bolsa plástica si la humedad ambiental no es alta. Si vivimos en una zona húmeda podemos envolverlo en un paño de algodón y meterlo así en la panera porque eso ayuda a preservarlo de la humedad ambiental.
  • Si vamos a tardar varios días en terminarlo lo mejor es separar algunas rebanadas para su uso inmediato y congelar el resto.
  • Lo que no debemos hacer es guardar el pan en la nevera, al contrario de lo que parece el pan refrigerado envejece mucho más rápido que conservado a temperatura ambiente. Es cierto que se recomienda guardar en la nevera el pan de molde pero se trata de un pan comercial que lleva tantos conservantes que no se altera demasiado aunque lo conservemos de cualquier manera.




Si decidimos congelar una parte de nuestro pan casero lo mejor es hacerlo ya rebanado para poder sacar solo lo necesario. He probado a congelarlo en rebanadas envueltas en film pero ahora siempre lo congelo en bolsas con cierre zip como la que se ve en la foto ya que envolver cada rebanada no mejora su conservación y da bastante trabajo.

Podemos congelar dos o tres rebanadas en una bolsa pequeña o usar bolsas grandes para congelar más cantidad, el resultado es el mismo y como una vez congelado las rebanadas se separan fácilmente prefiero usar bolsas grandes y sacar las rebanadas que necesito en cada momento.

Dependiendo del uso que queramos hacer del pan lo descongelaremos de dos maneras diferentes:
  1. Si vamos a tostarlo lo pasaremos directamente del congelador al tostador y quedará muy crujiente.
  2.  Si queremos tomarlo sin tostar lo sacaremos del congelador unas horas antes, incluso la noche anterior, y lo dejaremos a temperatura ambiente dentro de una bolsa de plástico.

De cualquier manera, siempre tendremos algún resto de pan que se ha quedado duro o que lleva congelado demasiado tiempo y aún así podemos aprovecharlo haciendo un maravilloso postre casero a base de pan como éste Pudín de pan a la naranja.




¿Como conservas tu el pan? Me gustaría conocer otras opciones porque seguro que hay muchas  maneras estupendas de cortar, conservar y congelar el pan casero.


martes, 1 de marzo de 2016

Como hacer leche de coco casera


La leche de coco casera es tan fácil de hacer que esto no es ni una receta, sólo hay que triturar y filtrar para obtener una sabrosa leche de coco de textura cremosa y sabor suave que se conserva perfectamente en la nevera durante tres días y resulta más económica que la comprada.

Podemos hacerla con la pulpa del coco fresco o con coco deshidratado pero yo siempre hago esta última. Necesitaremos solamente dos ingredientes: coco rallado deshidratado, del que usamos para repostería, y agua. Tenemos que mezclarla en una batidora de vaso de cualquier tipo, en Thermomix o en MyCook, y filtrarla para lo que es muy útil una tela de quesero o un filtro permanente para cafeteras de goteo que es lo que prefiero porque filtra muy bien y después se limpia en el lavaplatos. Si usamos un colador por fino que sea la leche no queda tan bien.

La leche de coco podemos usarla para repostería, para hacer curry, cócteles e incluso para los panes. Cuando está muy fría se forma una capa de grasa en la superficie que podemos retirar y añadir a la masa de pan en lugar de aceite o mantequilla. El coco rallado que queda después de filtrarlo ya no contiene nada de grasa y podemos utilizarlo como harina de coco para hacer bizcochos o galletas.





Ingredientes 
  • 1 taza de coco rallado
  • 1 taza de agua hirviendo
  • 1 taza de agua a temperatura ambiente




Preparación

  1. Ponemos en la jarra del MyCook el coco y la taza de agua hirviendo, esperamos cinco minutos para que se hidrate.
  2. Procesamos a velocidad ascendente 2-3-4-5-6-7 y vamos añadiendo por el bocal de la jarra la taza de agua a temperatura ambiente.
  3. Colocamos el filtro sobre una jarra y echamos en él la mezcla del coco y el agua, luego presionamos con una cuchara hasta que la pulpa quede prácticamente seca y obtendremos media taza más de leche de coco, en total salen casi dos tazas.
  4. Conservamos la leche de coco en la nevera durante tres días y también podemos congelarla.

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viernes, 29 de enero de 2016

Olla programable GM F, que es y como se usa



La olla programable GM modelo F es un robot de cocina que podemos programar según nuestras necesidades para que funcione como una olla a presión, una olla de cocción lenta o tradicional, una vaporera, un horno, una arrocera, una plancha, una freidora... incluso tiene un programa de autolimpieza.

La olla GM F dispone de 16 menús que podemos ver en su panel frontal dotado de una pantalla Led en la que comprobamos en que estado se encuentra la olla: calentando, cocinando, programada, recalentando... y donde seleccionaremos los programas simplemente pulsando un botón. Aunque cada programa tiene un tiempo, presión y temperatura prefijados siempre lo podremos aumentar o disminuir a nuestro gusto.

Este robot de cocina modelo F está guiado por voz (al igual que el anterior modelo E), cuando enchufas la olla te recibe con un "Selecciones un menú" y al pulsar un programa te dice cual es, si modificas la temperatura te dice a que temperatura va a cocinar y también te avisa cuando acaba el programa con un "La comida está lista", si en ese momento no pulsas la tecla CANCEL que cancela el programa oirás "La comida se mantiene caliente" y efectivamente se conservará así.

 




MEJORAS con respecto al modelo E (Pulsando aquí podéis ver mi opinión sobre la olla GM E)

El modelo F es el último de la familia de olla GM y el más completo y avanzado de todos ya que, además de los programas que incorporaba el modelo E, dispone de algunos menús nuevos:
  • Escalfar
  • Confitar
  • Postre
  • Pasta
  • Arroz
  • Sofreír
  • Auto Limpieza
Otra de sus mejoras es que la temperatura máxima que alcanza es de 200º y esto la convierte en una auténtica freidora a demás de optimizar su función como plancha para carnes y pescados.

También se ha mejorado la cubeta que viene de fábrica con la olla GM F ya que ahora es una cubeta cerámica dorada de muy buena calidad y gran antiadherencia lo que la hace apta para todo tipo de preparaciones.

Este modelo nuevo trae los mismos accesorios que el anterior:
  1. Bandeja especial para horneado para cocinar sobre ella en el menú horno y vapor, es de acero y por lo tanto muy duradera.
  2. Cucharón fabricado en nylon especial para evitar ralladuras en la cubeta, yo lo uso mucho y me gusta.
  3. Vaso medidor para poder seguir las medidas que indica el recetario, muy útil, para medir el arroz es casi imprescindible.
  4. Libro de recetas, tiene el mismo formato que el del modelo anterior y las recetas también dejan mucho que desear en mi opinión.
  5. Cestillo de freír para usar en la función freidora, desgraciadamente no es de acero y cuando lo lavas un par de veces acaba oxidado pero no lo he echado de menos porque no me parecía útil, me gusta más freír en la cubeta y utilizar una espumadera para remover y retirar los fritos.
Lo que me parece imprescindible es un cestillo de vapor porque hago así todas las verduras, los huevos, las patatass... os dejo el enlace del mío que es de acero y por lo tanto dura toda la vida: Cestillo de vapor con soporte WMF 20.5 cm Ø para Olla Rápida


Este es el aspecto de la nueva olla modelo F, muy similar al modelo E excepto el panel que es diferente ya que incorpora los nuevos menús. Si tenéis una olla modelo E veréis que las tapas son intercambiables y las cubetas son comunes a todas las ollas GM: los modelos C, D, E y F pueden utilizar las mismas.

Este modelo F y el E también tienen en común que no sólo se fabrican en negro sino que podemos elegir entre todos los colores que veis en la foto y, por supuesto, las cubetas las pondremos a juego.


Las ollas GM se compran en Internet, os recomiendo pedirlas a través de una persona de confianza que en mi caso es Dolors Grane 647 961 317 que os informará y enviará vuestro pedido a casa con toda seguridad y lo pagareis al recibirlo en buen estado. Os invito en su nombre a formar parte del grupo de Facebook Ollas GM Dolors donde podréis ver muchas recetas y consultar vuestras dudas.

En sucesiva publicaciones pretendo explicar que es y para que sirve cada uno de los programas de la olla, como modificarlos y que recetas son las más adecuadas para hacer él. El programa que veis seleccionado en el display es el programa Auto Limpieza y puede ser el primero que uséis en vuestra nueva olla ya que os servirá para comprobar que funciona bien y para lavar la cubeta y la tapa antes del primer uso. 




Para hacer una Autolimpieza pondremos en la cubeta dos vasos de agua y unas gotas de lavavajillas y la colocaremos dentro de la olla. Para poner en marcha el programa enchufaremos la olla, cuando oigamos "Seleccione un menú" pulsaremos dos veces sobre POSTRE/LIMPIEZA, (al ser una tecla con dos funciones al pulsarla una vez selecciona POSTRE, la segunda vez LIMPIEZA), la voz dirá "Limpieza" y nos confirmará nuestra elección. Pulsamos el botón COCINA y vemos que se queda encendida la luz que selecciona el programa y que en la pantalla se ilumina L:09, la L significa programa Limpieza, :09 son nueve minutos que es la duración del programa y las rayitas horizontales que vemos parpadeando a la izquierda de la L nos indican que el programa está seleccionado y ha empezado a calentar, cuando el programa comience sólo veremos la raya central fija y empezará a descontarse el tiempo.

Cuando el programa termina podemos enjuagar la tapa y la cubeta con abundante agua caliente. Este programa también es útil para quitar la grasa que queda pegada después de hacer caldos o estofados y lo pondremos antes de lavar la tapa y la cubeta con agua y detergente. Si después de lavar la cubeta y la tapa lo ponemos con agua y medio limón este programa conseguirá que queden desodorizadas, es muy útil porque la goma queda desengrasada y sin restos de olores.

Ahora veremos como poner en marcha un programa variando la presión, la temperatura y el tiempo que trae por defecto.



Al enchufar la olla a la corriente oímos "Selecciones un menú"  y vemos en el display 00:00 iluminado como en la foto, pulsamos un programa, en este caso POSTRE.



En la tecla el programa elegido se enciende el punto rojo, también se ilumina P:30, P de POSTRE y 30 minutos que es la duración programada. La temperatura prefijada es de 120º y por eso en la barra de temperaturas vemos iluminado: 90º 110º 120º.



Para programar el programa tal cual está configurado, a 120º de temperatura durante 30 minutos, sólo tenemos que pulsar la tecla redonda central que dice COCINA. Si no la pulsamos se anula la selección del programa y la olla queda parada, a veces seleccionamos un programa y se nos olvida dar a la tecla central y la máquina parece que no funciona pero simplemente es que no la hemos puesto en marcha.




Una vez arrancado el programa veremos las rayitas que parpadean y nos indican que la olla está calentando, en ese momento podemos modificar la temperatura a nuestro gusto pulsando la tecla roja, la mantenemos pulsada e irá subiendo la temperatura hasta 200º que es el máximo y luego empezará otra vez por 90º que es la más baja, simplemente mantendremos pulsada la tecla hasta que se ilumine la temperatura que deseamos. En la foto la he puesto a 130º y oímos "Ciento treinta" que nos confirma cual es la temperatura a la que va a calentar. Del mismo modo podemos modificar la presión pulsando la tecla P verde. 

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lunes, 24 de agosto de 2015

Pan de espelta y avena en panificadora. Receta de la leche de avena casera.



Este pan de espelta y avena me gusta mucho para tomar tostado, es un pan ideal para desayunar. Se hace con leche de avena  que es muy fácil de preparar en casa, sólo tenemos que triturar 50g de avena con un poco de ralladura de limón, un pizca de canela y otra de sal fina. Le añadimos un litro de agua hirviendo, una cucharada de miel y otra de aceite de girasol, mezclamos bien y dejamos reposar cinco minutos. Ahora solo tenemos que colarla con una muselina, yo utilizo un filtro permanente para cafeteras. El líquido obtenido lo guardamos en la nevera y cuando enfríe ya podemos utilizarlo.

Los panes de avena son mis favoritos y los preparo muchas veces, este Pan de molde esponjoso de avena con leche y copos de avena se puede hacer en la panificadora y también en el horno donde conseguimos una hogaza tierna y esponjosa. El Pan de molde de espelta y leche de avena con pasas es impresionante por su suavidad y el dulzor que le aportan las pasas.

El pan de hoy es el más pequeño que podemos hacer en una panificadora, he utilizado la panificadora Unold Backmeister que podéis ver en el enlace y en la foto que adjunto, es perfecta para hacer panes pequeños o medianos, si tienes una panificadora con cubeta grande y dos paletas amasadoras puedes poner los siguientes ingredientes para hacer un pan grande: 325 g de leche de avena + 110 g de avena en copos o en hojuelas +  22 g de miel + 485 g de harina de espelta blanca + 30 g de mantequilla cortada en pedacitos + 12 g de sal fina + 15 g de gluten de trigo + 4 g de levadura seca de panadería.




Ingredientes
  • 275 g de leche de avena 
  • 75 g de avena en copos o en hojuelas
  • 15 g de miel
  • 325 g de harina de espelta blanca
  • 20 g de mantequilla cortada en pedacitos
  • 8 g de sal fina
  • 10 g de gluten de trigo
  • 3 g de levadura seca de panadería

Preparación
  1. Ponemos la leche templada en la cubeta y añadimos la avena, lo dejamos reposar 15 minutos.
  2. Añadimos los demás ingredientes y seleccionamos el programa 1 ST II y grado de tostado Medio, si lo hacemos en otra panificadora elegiremos el programa de pan blanco o básico que suele ser el nº1.
  3. Cuando termine el horneado sacaremos el pan de la cubeta y lo dejaremos enfriar sobre una rejilla.




domingo, 19 de julio de 2015

Sal de setas deshidratadas



Las setas deshidratadas cada día son más comunes en nuestros mercados y como las hay de tantas variedades suelo comprar las que no conozco para probarlas pero mis favoritas son las dos de la foto. Las más grandes son Boletus edulis, quizá la más típica y conocida porque es un ingrediente muy apreciado en la cocina italiana y siempre las encontrabas en las delicatessen de España. Las pequeñas son Marasmius oreades pero todos las conocemos como Senderuelas porque nacen formando grandes corros en las praderas de las zonas montañosas y que he recogido muchísimas veces así que me hizo ilusión verlas en el mercado de Valencia y me volví con ellas a casa.

Las setas deshidratadas son muy útiles en la cocina porque se conservan durante mucho tiempo en la despensa y con ellas podemos dar sabor a platos de pasta, arroz o pollo como podéis ver en este Fricasé de pollo de Gordon Ramsay y en el Pollo estofado con setas, en ambos utilicé setas Shiitake deshidratadas que ahora tenemos al alcance de la mano gracias al auge de las tiendas de ingredientes asiáticos.

Para hacer la sal de setas deshidratadas suelo utilizar lo que queda en los frascos cuando están casi acabados porque las setas son muy frágiles y se rompen fácilmente así que el fondo del tarro suele haber unos cuantos trozos pequeños y una especie de polvillo de setas. Si machacamos en el mortero todo esto mezclado con sal fina de mesa obtenemos una sal deliciosa y con muchísimo sabor. 





Ingredientes
  • 1 puñado de setas deshidratadas
  • 2 cucharadas de sal fina

Preparación
  1. Ponemos las setas en el mortero junto con la sal y lo majamos hasta que las setas se conviertan en un polvo fino.
  2. Conservamos en un frasco de cristal a temperatura ambiente.

sábado, 2 de mayo de 2015

Bases de bizcocho Genovés para tartas con harina de espelta



El bizcocho Genovés, Genovesa o Gènoise es un bizcocho de origen italiano que resulta ideal para hacer el Tiramisú y también se emplea mucho en la repostería francesa. Podemos hornearlo en moldes redondos para hacer tartas de pisos o en moldes cuadrados y hacer brazo de gitano, tronco de Navidad y todo tipo de arrollados dulces y salados. 

La característica del Genovés es que no lleva levadura de repostería ni otro tipo de impulsor en su elaboración, la masa sube gracias al aire que queda atrapado en ella durante el batido de los huevos y esta es la parte más importante de su elaboración. Los huevos se baten con el azúcar hasta que cuadruplican su volumen y por eso lo ideal es que estén a temperatura ambiente y batirlos al Baño María como explicaba en mi primera receta, hoy los hago en el MyCook a 40º de temperatura y el resultado es perfecto, también se pueden batir en una Thermomix de la misma manera. Si no dispones de estas máquinas te recomiendo el Baño María o al menos, batirlos con un batidor eléctrico en un entorno cálido, se tarda un poco más pero el resultado es bueno.

Este bizcocho Genovés para tartas de pisos es una adaptación de mi receta del Bizcocho Genovés de siempre, ahora lo hago con harina de espelta porque no puedo tomar trigo pero la cantidad de harina es la misma y también la manera de prepararlo y hornearlo. En este caso voy a hacer una tarta de tres pisos y es mejor hornear tres bizcochos, en la otra receta sólo hacía uno y lo partía por la mitad por lo que la tarta era de dos pisos.







Este bizcocho para hacer tartas lo hago mucho y hoy lo he publicado especialmente para los amigos de El clan de los sin trigo porque los intolerantes a ese cereal también queremos hacer tartas y celebrar cumpleaños como todo el mundo. Los invitados ni se enterarán de que están tomando una tarta hecha con harina de espelta y tu les ofreces un postre más saludable... vale, los postres de este tipo no son muy saludables pero sólo se cumplen años cada 365 días.

En estos bizcochos he usado Ghee pero podéis sustituirlo por mantequilla clarificada o por mantequilla derretida, si te animas a preparar Ghee casero o mantequilla clarificada ésta es mi receta.

Para hacer una tarta de tres pisos lo ideal es hornear tres bizcochos y para eso necesitamos tres moldes, en la foto podéis ver los míos que son antiadherentes y hornean de maravilla, con ellos conseguimos unos bizcochos uniformes ideales para las tartas. Este juego de tres moldes con el cortador para hacer tartas tipo Checkerboard (esas de cuadritos de colores) me ha costado sólo 15,95€ así que resulta bastante más económico que comprar tres moldes por separado, es de la marca  Wilton y como son apilables se guardan en su propia caja y no ocupan apenas espacio.





Ingredientes para 3 moldes de 23 cm.
  • 8 huevos M (420 g)
  • 150 g de azúcar blanquilla, mejor si usas azúcar glas casera o azúcar normal triturada en un robot de cocina
  • 1 cucharada de pasta de vainilla
  • 75 g de harina de espelta blanca (con un 62% de extracción)
  • 75 g de Maicena
  • 60 g de ghee o mantequilla clarificada o mantequilla derretida

Preparación
  1. Encendemos el horno a 175º y colocamos la rejilla en medio porque vamos a hornear los bizcochos sobre ella.
  2. Recortamos tres círculos de papel para horno del tamaño de los moldes, untamos ligeramente las bases de los moldes con aceite de girasol o mantequilla derretida y colocamos un papel en cada molde.
  3. Ponemos el ghee (o la mantequilla clarificada) en un cuenco mediano y lo calentamos un poco en el microondas, si usamos mantequilla normal la fundimos. Añadimos la vainilla y reservamos.
  4. Ahora hay que batir muy bien los huevos con el azúcar y podemos hacerlo al Baño María poniéndolos en un cuenco grande de cristal sobre una cazuela con agua hirviendo suavemente. Los batiremos primero con una varilla para mezclarlo todo bien y cuando empiece a calentarse utilizaremos un batidor eléctrico de mano, controlaremos siempre que la mezcla no se caliente demasiado o los huevos se cuajarán, podemos apagar o bajar el fuego al mínimo para mantener el agua caliente y que no se enfríe la mezcla. Estarán listos cuando hayan aumentado mucho su volumen y parezcan una crema pálida y montada.
  5. Si dispones de un MyCook, Thermomix o similar te ahorrarás bastante trabajo porque sólo tienes que poner los huevos y el azúcar en la jarra con la mariposa colocada y programar 2 minutos 40º velocidad 3, después 10 minutos velocidad 4 sin temperatura porque la jarra y la mezcla ya están templados. Lo sacamos a un cuenco grande y reservamos.
  6. Echamos una taza de la mezcla de los huevos en el tazón del ghee y la vainilla (o la mantequilla clarificada) lo removemos y reservamos.
  7. Tamizamos la mitad de las harinas sobre la mezcla de huevo y la integramos con una espátula de silicona moviéndola despacio de abajo a arriba. Tamizamos el resto de las harinas y la integramos de la misma manera.
  8. Añadimos la mezcla de ghee que teníamos reservada y mezclamos hasta incorporarla.
  9. Repartimos la mezcla entre los tres moldes y horneamos de uno en uno durante 12 minutos, hasta que el bizcocho esté dorado y empiece a separarse de las paredes del molde, debemos controlar el punto de horneado para no pasarnos y conseguiremos unos bizcochos jugosos y esponjosos.
  10. Estos bizcochos son bastante delicados cuando están calientes así que los desmoldaremos con cuidado. Pondremos sobre el molde un plato grande y le daremos la vuelta, una vez en el plato ponemos encima la rejilla de enfriado y le damos la vuelta otra vez, de esta manera quedarán sobre el papel de hornear y no tendrán marcas de la rejilla.
  11. Una vez fríos podemos montar la tarta o envolver cada bizcocho en film y apilarlos para usarlos en otro momento, incluso al día siguiente.

viernes, 1 de mayo de 2015

Como se hace Ghee y mantequilla clarificada



Hacer Ghee en casa es muy sencillo, sólo tenemos que hervir mantequilla para retirarle las proteínas, los azúcares y el agua. El ghee es similar a la mantequilla clarificada y se hacen de la misma manera pero el ghee se calienta durante más tiempo hasta que los sólidos se tuestan, con esto se consigue un sabor más delicado y ligeramente ahumado.

El ghee es una grasa adecuada para las personas intolerantes a la lactosa y para los que deciden no consumirla, se usa mucho en las dietas Paleo porque con el Ghee podemos cocinar a temperaturas muy altas ya que se mantiene estable hasta los 250º. Su sabor recuerda a las nueces y por eso me parece perfecto para hacer carne o pescado a la plancha, para los currys, para rehogar verduras y por supuesto, para hacer toda clase de repostería.






He seguido ésta receta del blog Eva muerde la manzana porque me ha parecido la más completa, es muy didáctica y todo está perfectamente explicado. Ella ha utilizado mantequilla de leche de vacas alimentadas con pastos y yo la hice con una mantequilla buena pero normal, de ahí que el color de mi ghee no es ámbar sino amarillo.

Para prepararlo necesitaremos una cazuela grande de fondo grueso (la mía era antiadherente), una cuchara de madera y un bote de cristal para guardar el ghee. Para colarlo he utilizado un filtro permanente de los de las cafeteras de goteo tipo Melita pero puedes hacerlo con una tela de quesero colocada sobre un colador.


Ingredientes
  • 500 g de mantequilla sin sal

Preparación
  1. Ponemos la mantequilla en la cazuela y encendemos el fuego, lo mantenemos a fuego medio y veremos que la mantequilla primero se funde y después empieza a hervir suavemente hasta que se forma una capa espumosa en la superficie porque el agua sube junto con los sólidos.
  2. Ahora la mantequilla se ha clarificado así que podríamos apagar el fuego, retirar esa capa de espuma superficial y luego filtrar la grasa, tendríamos mantequilla clarificada que conservaríamos siempre en la nevera.
  3. Continuamos con la preparación del ghee, cuando la mantequilla comience a hervir suavemente veremos como se forman burbujas grandes y el hervor se intensifica así que bajamos un poco el fuego y removemos para que los sólidos no se peguen al fondo. Mantendremos un hervor suave a fuego bajo y cuando empecemos a ver que los sólidos se vuelven marrones apagamos el fuego y dejamos que el ghee termine de hacerse con el propio calor de la cazuela.
  4. Sabremos que está listo porque tendremos un líquido de color intenso con un poquito de espuma flotando y los sólidos de color marrón oscuro en el fondo. No conviene prolongar la cocción más allá porque corremos el riesgo de que los sólidos se quemen y el ghee cogerá mal sabor.
  5. Dejamos que se enfríe un poco y filtramos el ghee usando el colador forrado con la tela, yo he usado el filtro permanente.
  6. Cuando haya enfriado totalmente podremos tapar el frasco y lo conservaremos a temperatura ambiente, después de unas horas se volverá un poco más sólido pero nunca parecerá mantequilla, más bien tendrá la textura del aceite que se guarda en un sitio muy frío.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Hamburguesa casera



Hoy participo en el reto de la hamburguesa casera que nos propone Lékué y reconozco que no me ha resultado difícil porque siempre las hago así pero esta vez he contado con la ayuda del kit My Burguer que consta de dos aros de silicona y un empujador que nos permiten hacer unas hamburguesas perfectas en dos tamaños, 7 y 11 cm. Con él también podemos rellenar las hamburguesas de una mezcla de quesos que se fundirán al cocinarlas. Este aparato me ha gustado más que el que tenía porque es muy fácil de usar y se limpia mucho mejor ya que no hay lugar donde se esconda la carne, me parece más higiénico.

Además, el kit tiene 8 prácticos moldes de silicona platino, 4 grandes y 4 pequeños, sobre los que levamos y horneamos los panecillos y así nos aseguramos de que todos quedan del mismo tamaño y bien altos. nunca había horneado pan en silicona y reconozco que ésta es muy especial porque las bases han quedado perfectas, bien tostadas pero no quemadas como pasa a veces si los colocamos directamente sobre la bandeja metálica del horno.




Esta es la masa que utilizo siempre para hacer panecillos de hamburguesa y de perritos aunque también sirve para hacer un pan de molde excelente, la receta es de Linda Collister y hace años que la uso porque no he encontrado otra tan sencilla que de tan buenos resultados. Hoy he adaptado las cantidades para hacer los 4 panecillos grandes y los 4 pequeños del kit My Burguer.

En casa preferimos las hamburguesas muy gruesas y por eso quedan tan altas, si les dedicas un poco de tiempo y atención en la plancha quedan bien tostadas y muy jugosas por dentro. Las que os propongo hoy están sazonadas sólo con sal, pimienta y mostaza de Dijón, si utilizas una buena carne de ternera creo que no hace falta más condimento. Las hemos tomado con lechuga, tomate, ketchup, mostaza y una buena cantidad de patatas chips, unas hamburguesas sencillas y clásicas que es como más nos gustan.

Ingredientes para los panecillos, 4 grandes y 4 pequeños
  • 325 g de harina de fuerza
  • 1/2 cucharada (6 g) de sal fina
  • 1 cucharada (10 g) de azúcar blanquilla
  • 25 g de mantequilla fría cortada en dados
  • 4 g de levadura de panadero seca*
  • 200 ml de leche tibia
  • 1/2 huevo batido
  • semillas de sésamo para espolvorear
  • 2 cucharadas de leche templada + una buena pizca de sal para pintar los panes

  • *Si prefieres utilizar levadura fresca necesitarás 12 g, medio cubo.




    Preparación de los panecillos
  1. Mezclamos en un cuenco grande la harina, la sal y el azúcar, agregamos la mantequilla y frotamos con las yemas de los dedos hasta que la mezcla parezca una migas. Hacemos un hueco en el centro.
  2. Echamos la leche, la levadura y el huevo batido en el hueco. Vamos incorporando con los dedos la harina de los laterales al centro y mezclando  hasta obtener una masa. Si la notamos muy pegajosa le añadimos una cucharada de harina y mezclamos. En cambio, si nos queda algo de harina seca en el cuenco le añadimos una cucharada de leche tibia. Debemos conseguir una masa blanda pero no pegajosa.
  3. Volcamos la masa sobre la superfície de trabajo ligeramente enharinada y la amasamos durante 10 minutos hasta que esté sedosa y flexible, espolvoreamos la masa con un poco de harina si nos es necesario durante el amasado pero intentaremos que sea lo menos posible.
  4. Hacemos una bola con la masa y la colocamos en un bol ligeramente aceitado, la cubrimos con film y la dejamos levar hasta que haya doblado de tamaño, al menos durante una hora.
  5. Para hacer los panecillos dividimos la masa en 6 pedazos iguales, 4 los usaremos para los panes grandes y los otros 2 los partimos a la mitad para conseguir los 4 panes pequeños. Formamos bolas con cada porción de masa y las colocamos en los moldes de silicona, las aplastamos un poco con el empujador y las cubrimos con un paño, dejamos que leven durante una hora.
  6. Encendemos el horno a 230º porque lo necesitamos bien precalentado.
  7. Cuando los panecillos estén listos para hornearlos los pintamos con la mezcla de leche y sal y espolvoreamos unas semillas de sésamo por encima.
  8. Colocamos los moldes sobre una bandeja de horno y la introducimos en el horno bien caliente, bajamos la temperatura a 200º y horneamos así durante 15 minutos.
  9. Sacamos la bandeja del horno y dejamos que enfríe unos 10 minutos, entonces ponemos los panecillos sobre una rejilla para que enfríen completamente.



Ingredientes para las hamburguesas, 4 grandes y 4 pequeñas
  • 600 g de carne picada
  • 1 cucharada de mostaza de Dijón
  • sal y pimienta

Preparación de las hamburguesas
  1. Mezclamos muy bien la carne salpimentada con la mostaza, la cubrimos con film y la refrigeramos al menos una hora.
  2. Llenamos el aro grande con 100 g de la mezcla y aplastamos bien con el empujador para que quede compacta y no rompa al freírla. El aro pequeño lleva 50 g de la mezcla de carne.
  3. Una vez preparadas las 8 hamburguesas ponemos un poco de aceite de oliva en una plancha y, cuando esté muy caliente, colocamos encima las hamburguesas, cuando estén bien tostadas por un lado les damos la vuelta, bajamos el fuego para que se hagan bien por dentro y las servimos inmediatamente. 


lunes, 13 de octubre de 2014

Como hacer arroz blanco por el método de absorción



El arroz blanco hecho por el método de absorción total - simplemente cocido con agua y sal - es una guarnición excelente porque le gusta a todo el mundo, combina con infinidad de platos y no tiene grasa. Además se conserva en la nevera durante varios días y recalienta muy bien en el microondas. Lo ideal es hacerlo en una cazuela  grande para que el arroz quede bastante extendido porque cocinará mejor, tenemos que asegurarnos de que la tapa no tiene agujero porque se escaparía el vapor de agua aunque podemos evitarlo poniendo un trozo de papel de celulosa bajo la tapa.

Hay muchas maneras de prepararlo pero no siempre conseguimos un arroz blanco con los granos enteros y sueltos como deseamos... para mí, el método de absorción es único que me asegura un arroz en su punto. Es tan fácil como añadir el doble de agua que de arroz, yo suelo usar arroz Basmati y pongo un vaso lleno hasta rebosar de arroz y dos vasos de agua pero no llenos hasta el borde, si utilizas arroz redondo es posible que necesites los dos vasos completos de agua.




Ingredientes
  • 1 vaso de arroz
  • 2 vasos de agua 
  • 1/2 cucharadita de sal fina

Preparación
  1. Ponemos el agua a calentar en la cazuela a fuego fuerte y esperamos a que empiece a hervir.
  2. Echamos el arroz y la sal en la cazuela cuando rompa a hervir de nuevo tapamos y bajamos el fuego, lo cocinamos a fuego medio durante 10 minutos, apagamos el fuego y lo dejamos reposar otros 10 minutos. Es importante no destapar en ningún momento.
  3. Pasado el tiempo lo destapamos, removemos el arroz con un tenedor y servimos.