Publicidad

sábado, 18 de abril de 2015

Pan de trigo y avena en panificadora Lidl



Cada vez que sale a la venta la panificadora del Lidl este blog recibe una gran cantidad de visitas porque sabemos que hacer pan no sólo consiste en comprar una máquina, tenemos que saber usarla y elegir las recetas adecuadas. Desgraciadamente muchas, quizá la mayoría, de esas flamantes panificadoras acaban guardadas y no se utilizan más porque después de un par de intentos fallidos decidimos que eso de hacer pan no es lo mío... 

El pan de trigo y avena de hoy lo comparto especialmente para todas esas panificadoras nuevas, es un pan tierno y esponjoso pero con su corteza y su sabor a pan. Es importante que el pan no suba demasiado o la superficie no se horneará bien así que procuraremos poner la cantidad adecuada de masa y para el tamaño de la panificadora y también podemos cortar la masa con un cuchillo  de lado a lado justo antes de que empiece el horneado, de esta manera el pan se abre y sube de una manera uniforme.

Intentaré explicar porque elegimos cada ingrediente ya que hacer pan es fácil pero cada detalle es importante. El resto del proceso es muy sencillo porque este es uno de esos panes que se hacen solos, el ideal para principiantes porque si los primeros panes salen incomibles la panificadora se va al trastero!





Ingredientes (para una cubeta grande con dos paletas amasadoras)

  • 350 g de agua (1)
  • 100 g de avena (2)
  • 12 g de sal fina (3)
  • 15 g de miel (4)
  • 25 g de mantequilla (5) 
  • 500 g de harina de trigo de fuerza (6)
  • 5 g de levadura seca de panadería (7) 

(1) El agua es agua del grifo normal y corriente excepto si donde vives el agua del grifo no es buena para beber porque tiene mucha cal o no tiene buen sabor, entonces utiliza agua de botella a temperatura ambiente. Siempre podemos utilizar agua filtrada si es la que tenemos en casa. En muchas recetas para panificadora se indica que el agua debe ser templada y no sólo no es necesario sino que esto puede hacer que las masas acaben sobrefermentadas,  el programa de la panificadora ya contempla un ligero calentamiento de la cubeta cuando es necesario por lo que el agua siempre a temperatura ambiente

(2) La avena que he utilizado es la que venden en el Lidl, también se llama avena en hojuelas porque no se ven los copos enteros sino laminados y es la mejor para este pan ya que no hay que remojarla previamente al estar cortada en láminas finas.

(3) La sal que usaremos será fina porque se mezclará más fácil y homogéneamente en la masa. Una de mis leyendas urbanas favoritas es que si la sal y la levadura se tocan se autodestruyen, esto por supuesto no es así, piensa que estarán juntas durante todo el proceso y una complementará a la otra para equilibrar el levado: si no echásemos sal al pan la levadura no tendría freno y el levado sería rápido y excesivo, sin levadura por supuesto no levaría y con demasiada sal el pan quedará muy compacto porque impedirá a la levadura hacer su trabajo. Sólo debemos separarlas si usamos un programa con inicio retardado y van a estar horas mezcladas, en ese caso lo mejor es poner la sal en el agua y la levadura sobre la harina.

(4) La miel es simplemente azúcar y ésta es el alimento favorito de la levadura, puedes sustituirla por cualquier otro tipo de azúcar: azúcar blanquilla, azúcar moreno, Sirope de Ágave... cada una aportará su sabor particular pero todas harán el trabajo.

(5) La mantequilla la pondremos fría de la nevera y cortada en pedacitos, personalmente me gusta más como queda la masa con la mantequilla fría que si la ponemos derretida o a temperatura ambiente.

(6) La harina de fuerza no es la única harina con la que podemos hacer pan, ni siquiera es la mejor opción en general pero al principio es bueno usarla porque nos aseguramos que el pan va a tener mucha fuerza y subirá bien, hoy vamos a  utilizar el programa nº 2 ESPONJOSO para darle un poco más de tiempo a la masa y que se desarrolle correctamente. También puedes poner la mitad de harina de fuerza y la mitad de harina de trigo normal, entonces usarías el programa nº1 para pan "normal" o "básico".

(7) La levadura que suelo usar en la panificadora es la levadura seca de panadería, la fresca está bien para panes dulces como los brioches y los roscones pero en general la seca funciona mejor en estas máquinas. 



Preparación

  1. Saca la cubeta de la panificadora y coloca las paletas amasadoras, pon la cubeta sobre la báscula y ponla a cero. Ahora hay que ir añadiendo cada ingrediente según el orden en que están escritos y pesar cada uno poniendo a cero la báscula cada vez, así te aseguras de que las cantidades son correctas.
  2. Selecciona el programa nº 2 ESPONJOSO y dale al botón de arranque.
  3. No bajes la tapa todavía, mira y observa bien lo que pasa, verás como se va formando la masa... al principio está muy basta con la avena entera y la harina medio seca porque no ha tenido tiempo de hidratarse. Cuando van pasando los minutos la masa va tomando forma, estará suave y bien hidratada pero no blanducha, formará una bola cuando la máquina está en funcionamiento pero cuando para el amasado la masa caerá al fondo. En este momento debes decidir si la masa está bien y entonces podrás bajas la tapa y dejar que la máquina haga el resto del trabajo, o si está demasiado blanda (entonces añadirás una cucharada de harina, esperarás a que se amase bien y comprobarás si ya textura ya es la correcta) o si está algo reseca (en ese caso añadirás una cucharada de agua y esperarás a que se integre para decidir si es suficiente).
  4. Ahora ya puedes bajar la tapa y dejar que la máquina haga su trabajo.
  5. Cuando falten 60 minutos para terminar el programa empezará el horneado, verás que la masa ha levado y ese es el momento para hacer un corte longitudinal con un cuchillo afilado y de un centímetro de profundidad en la masa, esto te garantiza una subida uniforme del pan pero no es necesario hacerlo si no te apetece. Cuando el pan se está horneando si que es importante no abrir la panificadora porque perderá calor.
  6. Cuando termine el horneado la máquina te avisará con unos pitidos, entonces debes sacar la cubeta de la máquina y dejarla unos cinco minutos sobre una superficie que aguante el calor para que el pan enfríe un poco y se pueda desmoldar bien.
  7. Para sacar el pan de la cubeta la coges por los laterales, con unos buenos guantes de horno puestos, y la sacudes ligeramente, si el pan no sale puedes mover un poco las ruedas de las paletas para que se aflojen pero no demasiado o romperás el pan. Cuando el pan salga de la cubeta es posible que las paletas amasadoras estén dentro pero no intentes quitarlas hasta que enfríe.
  8. Pon la cubeta en el fregadero y llénala de agua, déjala un ratito a remojo y luego friegala normalmente. Debes ponerla en la panificadora bien seca y con las paletas dentro pero fuera de sus soportes, las colocarás en sus sitio cuando vayas a hacer pan de nuevo.
  9. Pon el pan a enfriar sobre una rejilla al menos durante seis horas. Cuando esté bien frío puedes colocarlo de lado y retirar las paletas amasadoras con ayuda del gancho que trae la panificadora, al estar frías salen bien.
  10. ¡Ahora ya puedes disfrutar de tu pan!


domingo, 15 de marzo de 2015

Caldo de jamón a fuego lento en Crock Pot



Llevo unas semanas a dieta y he cambiado bastante mi manera de comer pero sigo haciendo cada semana un caldo a fuego lento, ahora en lugar de añadirle fideos o arroz lo tomo tal cual. Iniciar una comida o cena con un tazón de caldo calentito resulta muy saciante y saludable. Este caldo de jamón con verduras en Slow Cooker o Crock Pot cocinado a fuego lento durante 12 horas se convierte en un manjar de sabor rico y profundo pero no tiene ese regusto a rancio de los caldos de hueso de jamón hechos en olla a presión.

Seguramente os estáis preguntado ¿Merece la pena cocerlo durante 12 horas? ¡Puedes hacerlo en una olla a presión en media hora! Es cierto pero el sabor que se consigue con una cocción lenta durante muchas horas es incomparable, además es muy cómodo porque sólo tienes que ponerlo en la cazuela y olvidarte.

Otra pregunta lógica ya que estamos acostumbrados a que los buenos caldos hay que desespumarlos:  ¿Porqué no se pone a hervir y se retiran las impurezas y toda esa espuma que sube a la superficie antes de cocinarlo? Con estas cazuelas de cocción lenta no se hace así pero no tenemos que preocuparnos por las impurezas, cuando sacamos el caldo además de notar que tiene un color muy intenso, transparente y limpio observaremos que en las paredes se ha adherido los restos y no se han mezclado con él.






Ingredientes
  • 1 hueso de jamón
  • 1 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • 1 repollo pequeño
  • 1 cucharadita de sal
  • 3 granos de pimienta negra
  • 1 hoja de laurel


Preparación
  1. Lavamos y pelamos las verduras, partimos la cebolla y el repollo a la mitad y ponemos todos los ingredientes en la cazuela, los cubrimos con agua y cocemos durante 12 horas a temperatura Baja (Low).
  2. Preparamos un recipiente grande y ponemos encima un colador fino, vamos sacando el caldo con un cucharón, procurando no remover para que quede limpio y transparente, hasta que sólo queden los restos del hueso y las verduras en la cazuela. Observaremos que en las paredes se ha adherido los restos (ya que no lo hemos espumado) y por eso el caldo sale tan limpio.
  3. Cuando el caldo esté tibio podemos refrigerarlo para poder retirar el exceso de grasa y al día siguiente veremos que nuestro caldo es pura gelatina. Lo conservaremos en la nevera o lo congelaremos, hay que tener en cuenta que estará algo soso porque es mejor sazonarlo cuando vayamos a utilizarlo.


viernes, 6 de marzo de 2015

Arroz con pulpo y gambas


Este arroz con pulpo y langostinos en cazuela es un plato rápido y fácil, quizá al verlo te parece más complicado pero es realmente sencillo de preparar y no tardarás más de media hora en tenerlo listo. Si eres de los que temen al arroz porque se te suele pasar prueba con este método y verás como te sale bien, es el mismo con el que preparo el arroz blanco por el método de absorción y nunca falla.

Es importante tener un caldo sabroso para que el arroz quede rico así que he usado mi caldo de pescado, paella, fideuá y arroz de marisco que se hace con las cabezas de las gambas, suelo tenerlo congelado y no tengo más que añadirlo pero si quieres hacerlo puedes ver como prepararlo a la manera tradicional, en olla programable y en MyCook. Si no tienes caldo casero a mano siempre puedes usar agua y una pastilla de caldo de pescado al que añadirás medio sobre de condimento para paella de mariscos o Paellero que le dará mucho más sabor.




Ingredientes
  • 50 ml de aceite de oliva 
  • 30 g de pimiento verde troceado 
  • 30 g de pimiento rojo troceado 
  • 50 g de champiñones laminados 
  • 12 gambones 
  • 3 patas de pulpo cocido 
  • 50 ml de vino blanco 
  • 225 g de arroz Bomba
  • 500 ml de caldo de marisco 
  • sal y pimienta blanca

Preparación
  1. Preparamos todos los ingredientes y ponemos a calentar el caldo.
  2. Echamos el aceite en la cazuela y rehogamos el pimiento rojo y verde a fuego medio, después añadimos lo champiñones y dejamos que se frían un par de minutos.
  3. Echamos las colas de los gambones y salpimentamos, añadimos el pulpo y rehogamos sólo hasta que se caliente.
  4. Echamos el arroz en la cazuela y removemos para que se impregne bien con el aceite y se mezcle con los demás ingredientes, añadimos el caldo bien caliente y subimos el fuego, esperamos a que rompa a hervir.
  5. Ponemos la tapa de la cazuela y bajamos el fuego para que hierva suavemente durante 10 minutos, pasado ese tiempo apagamos el fuego y dejamos que el arroz termine de hacerse durante otros 10 minutos. Es importante no levantar la tapa de la cazuela en ningún momento porque perderemos calor y el líquido se evaporará.
  6. El arroz quedará como veis en la foto, bien hecho y reposado, listo para comer.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Lentejas al curry en olla GM E



Las lentejas estofadas es el plato que más veces he cocinado en mi vida con mucha diferencia porque es una comida que me encanta y que es muy fácil de hacer en una simple cazuela, y así es como las hice hasta que tuve mi primera olla programable. En realidad la cosa no ha cambiado mucho excepto porque ahora se exactamente el tiempo, la presión y la temperatura a la que me quedan mejor y una vez que la cierro ya no tengo que preocuparme.

Las primeras lentejas que hice en estas ollas fueron estas lentejas estofadas con chorizo y jamón y después las lentejas con lacón, ambos buenos intentos pero después de mucho practicar con los programas y las temperaturas este método que os cuento hoy es el que más me gusta. Hay que tener en cuenta que siempre uso lentejas pardinas y no las remojo, sólo las lavo con abundante agua fría antes de ponerlas en la olla.




Ingredientes

  • 50 ml. de aceite de oliva
  • 75 g de jamón serrano
  • 1 cucharadita de curry en polvo
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita de pimentón
  • una pizca de comino molido
  • 250 g - 1 vaso de los de agua de lentejas pardinas
  • 3 dientes de ajo enteros y sin pelar
  • 1/2 cebolla pelada y entera
  • 1 hoja de laurel
  • 1.500 ml.  - 6 vasos de caldo de jamón
  • 100 g - 1/2 vaso de arroz redondo
  • 1 zanahoria pelada y en rodajas

Preparación
  1. Programamos la olla en el programa Guiso en la olla GM E, en otro modelo de olla en un programa a baja presión y 120º, durante 15 minutos.
  2. Ponemos el aceite en la cubeta y cuando caliente sofreímos un poco el jamón.
  3. Añadimos el curry, la cúrcuma, el pimentón y el comino, rehogamos.
  4. Echamos el caldo, las lentejas, la cebolla, los ajos, la zanahoria y el laurel, tapamos con la tapa de cristal y esperamos a que rompa a hervir suavemente.
  5. Entonces echamos el arroz en forma de lluvia, removemos y colocamos la tapa de la olla,  y cancelamos el programa, programamos de nuevo Guiso pero a 110º y durante 20 minutos.
  6. Cuando termine el tiempo cancelamos el "mantener caliente" y esperamos a que pierda la presión por si misma para que termine de cocinarse lentamente.
  7. Abrimos y retiramos la cebolla, los ajos y la hoja de laurel. Añadimos la sal necesaria, removemos y dejamos reposar un rato porque se espesará bastante al enfriarse.


    sábado, 21 de febrero de 2015

    Compota de manzanas en Crock Pot con yogur natural



    La compota de manzanas es uno de los dulces más saludables que podemos tomar, en este caso la utilizo para endulzar y dar sabor al yogur natural casero. suelo rellenar con ella los frascos del yogur y así puedo llevarlos al trabajo o tomarlos de postre en casa cuando me apetece algo dulce y fresco.

    Aunque he preparado compota de manzana de muchas maneras ésta es la que más me gusta porque en la Crock Pot se hace lentamente por lo que conseguimos un gran sabor y buena textura. He utilizado una pequeña, de 1,5 litros que me parece la más adecuada para hacer la cantidad que propongo y con la que se consigue un frasco grande de compota que se mantiene en la nevera durante una semana. Pulsando aquí puedes ver una imagen de la Crock Pot y del pisapatatas.






    Ingredientes
    • 6 manzanas Reineta pequeñas
    • 1 cucharada de mantequilla
    • 2 cucharadas de azúcar moreno
    • 1 palito de canela
    • yogur natural casero

    Preparación
    1. Lavamos, pelamos y descorazonamos las manzanas, las troceamos y las ponemos en la cazuela de la Crock Pot.
    2. Añadimos un pedacito de mantequilla, el azúcar y removemos, clavamos el palito de canela en el centro de manera que quede casi cubierto.
    3. Encendemos la Crock Pot en Alto (High) durante dos horas.
    4. Pasado ese tiempo abrimos y removemos, cambiamos la temperatura a Bajo (Low) y lo dejamos hacerse dos horas.
    5. Retiramos el palito de canela y aplastamos con un pisapatatas o con un tenedor, las manzanas estarán muy blanditas y conseguiremos una compota con una textura como la de la foto sin necesidad de triturarlas.

    sábado, 14 de febrero de 2015

    Pollo picantón asado con patatas, calabaza y piña


    El pollo picantón asado con compota de calabaza y piña es una manera diferente de hacer el pollo asado del domingo. Los picantones o coquelets son ideales para una persona y resultan deliciosos con la compota de calabaza y piña especiada, merece la pena tener unos frascos en la despensa porque te solucionan una comida.

    Lo ideal es usar unas patatas para guarnición muy pequeñas, si no las encontráis podéis usar patatas de las que venden ya cocidas y envasadas al vacío, no es lo mismo pero resultan bastante bien en los asados como podéis ver en esta receta del pollo asado con patatas en bolsa de asar.





    Ingredientes
    • 2 pollos picantones o coquelet
    • 12 patatas pequeñas para guarnición
    • 1 bote de compota de calabaza y piña
    • sal y pimienta
    • aceite de oliva

    Preparación
    1. Encendemos el horno a 180ºC.
    2. Pelamos y lavamos las patatas, las ponemos en una fuente de horno y echamos por encima la compota de cababaza y piña.
    3. Salpimentamos los pollos y les ponemos un poco de aceite de oliva, los colocamos con la pechuga hacia abajo en la fuente y horneamos durante 30 minutos.
    4. Sacamos la fuente y le damos la vuelta a los pollos con cuidado, los mojamos con la salsa y horneamos otros 30 minutos hasta que estén bien dorados y las patatas tiernas.

    miércoles, 11 de febrero de 2015

    Sopa de repollo y fabada en olla programable

    La sopa de repollo y fabada es un plato reconfortante muy adecuado para estos días tan fríos y no resulta tan pesada como una auténtica fabada por lo que es estupenda para los días de trabajo, incluso puedes llevarla a la oficina que es lo que yo suelo hacer. La he cocinado en mi vieja olla GM C que sigue conmigo porque la nueva GM E no la ha reemplazado, sólo arrinconado un poco. Me gusta de la modelo C el programa Arroz porque lo uso para la verdura y sólo tengo que variar el tiempo así que me resulta muy cómodo, por supuesto que puedes cocinarlo en una olla a presión cualquiera.


    Cuando hago una fabada para el domingo suelo hacer el doble de cantidad porque me encanta preparar esta sopa con ella, también se puede hacer con fabada de lata, no es lo mismo claro pero es más cómodo y está bastante buena también, lo mejor es el saborcito que la fabada le da a la verdura. Aquí te dejo la receta de la típica fabada asturiana y otra de la fabada con lacón.





    Ingredientes
    • 1 repollo mediano
    • 2 patatas grandes
    • media fabada hecha con 500 g de alubias, chorizo, morcilla y lacón

    Preparación
    1. Lavamos y troceamos el repollo, lo cocemos en un litro de agua con una cucharadita de sal fina, programa Arroz 10 minutos o un programa de media presión durante 10 minutos.
    2. Pelamos, lavamos y troceamos las patatas, las echamos en la olla junto con la verdura.
    3. Troceamos el chorizo, la morcilla y el lacón de la fabada, lo añadimos a la olla con las patatas, programa Arroz 10 minutos o un programa de media presión durante 10 minutos.
    4. Abrimos la olla y añadimos las alubias, removemos para que todo se mezcle pero con cuidado para no romper las alubias, probamos y rectificamos de sal si es necesario.